Y ¿éstos son los que admiramos?

— This post was originally written in Spanish.  Scroll down in this post for the English version! —

Yo amo el fútbol.  No tengo tanto talento para jugar como lo que tienen mis compañeras mexicanas, quienes han estado jugando casi desde que estuvieron usando pañales y cuyos papás lo jugaban y/o lo veían en la tele (mis papás nunca hicieron ninguna de las dos cosas).  Aún así, me interesa ver el juego, sin importa cuales equipos están jugando.  He sido entrenadora de unos equipos infantiles de fút, y me ha dado muchísimo gusto ver el desarrollo de las habilidades y cómo disfrutan el juego.  Jugué en mi equipo escolar durante 4 años de la secu/prepa, y en unas ligas de fútbol rápido y de cancha mientras asistía un semestre de intercambio en el Tecnológico y después cuando me invitaron a jugar en otros equipos.  El fút es el único deporte que siento en mi corazón, y durante mis años viviendo en méxico, he aprendido mucho del juego.

Pero tengo unas quejas sobre el juego profesional, específicamente como lo veo en México:

  1. Las peleas físicas.  Ándale, muchachitos, Uds. están representando tu país, tu región, tu equipo, y tu familia.  Y muchos de Uds. supuestamente se creen cristianos, aún… pero ¿no pueden controlarse cuando se enfrenten con algo que no les gusta?  Bueno, dice mi esposo que yo no podría comprender el furor, pero no es así (¿cuántas veces me ha dicho “la enojona”?).  En toda mi vida, nunca he intentado de golpear a nadie de verdad (con la excepción de mi hermano mayor cuando éramos chiquitos).  Más que nada, me molesta aquí lo que siempre me molesta de la gente de hoy: que nadamás están pensando en el momento y no en las consecuencias — y digo, sí los castigan pero más importante es que hay millones de personas (muchos son niñitos) por el mundo que están viendo el ejemplo que les están dando.  Y nosotros del mundo seguimos odiando y peleando siempre uno con el otro.  Algo tiene que cambiar.
  2. Las caídas falsas y/o exageradas.  Unos jugadores se quedan tirados en el suelo, aventándose Siga leyendo | Continue reading…
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The Daddy Lego speaks Spanish

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D’s towers on the left, mine on the right. He made a crane-type machine and used the gas pump hoses to connect our constructions. You can see that D-Lego is running the computer while Daddy Lego and Mommy Lego hang there dangerously in the middle.

In our household, we are fans of Lego Duplo building blocks.  Meant for younger kids, these are larger than the classic Legos and just about as fun, too.  D has accumulated a few Duplo building sets this past year, and the blocks have been enjoyable for all 3 of us.

When I am playing, I usually construct buildings and towers (very original, I know!), while Aron demonstrates his knack for making robots and all kinds of creations that are much more interesting than anything I make.  D tends to take what we make and adapt or reconstruct it in some way.

Much like with the regular-sized Legos, Duplo sets often come with little people (and animals) to use for play.  Altogether, we have ended up with 3 people — 2 males and 1 female — along with a wide range of animals (mainly due to the zoo set).  I’m guessing it is natural, since Aron and I are the people with whom he spends the majority of his time, that D automatically name the Lego people Mommy, Daddy, and D-Lego.

Any 3 year-old’s playtime conversation is interesting enough, but the funny thing Continue reading